Por Alejandro Martínez Castañeda
Los incrementos al salario mínimo aplicados entre 2018 y 2024 tuvieron un papel determinante en la reducción de la pobreza en México, de acuerdo con un análisis oficial que atribuye la mitad del descenso de la pobreza multidimensional en ese periodo a esta política salarial. El estudio, elaborado por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami), concluye que los aumentos reales al ingreso básico se convirtieron en una de las herramientas más efectivas para mejorar las condiciones económicas de millones de hogares.
Según el documento, alrededor de 13.4 millones de personas salieron de la pobreza entre 2018 y 2024. De ese total, 6.64 millones lo hicieron de manera directa gracias a la recuperación acelerada del salario mínimo, que experimentó un crecimiento real acumulado de más del 100 % en esos seis años.
El estudio destaca que por cada 10 % de aumento real en el salario mínimo, la pobreza multidimensional se reduce en 0.52 puntos porcentuales, mientras que el ingreso laboral de los hogares aumenta 2.67 puntos porcentuales. Esto implica que la mejora en los salarios no solo fortalece a quienes perciben el mínimo, sino que genera un efecto de arrastre sobre trabajadores de ingresos similares.
El análisis subraya que la pobreza extrema habría alcanzado niveles significativamente más altos sin la política de recuperación salarial. Modelos econométricos muestran que, sin los incrementos, la pobreza extrema en 2024 habría rondado el 8.5 %, lejos de las cifras observadas. La autoridad indica que la expansión del poder adquisitivo reforzó la capacidad de los hogares para cubrir necesidades alimentarias básicas.
De acuerdo con cifras oficiales, la pobreza laboral —indicador que mide cuántas personas no pueden adquirir una canasta alimentaria con el ingreso de su trabajo— llegó en 2024 a su nivel más bajo desde que se tiene registro. Este resultado está directamente asociado con la recuperación del salario mínimo, que rompió con décadas de pérdida de valor real.
Para Conasami, la política salarial del periodo 2018-2024 representó un cambio estructural. Durante más de 30 años, el salario mínimo fue utilizado como ancla antiinflacionaria, lo que llevó a una pérdida del poder adquisitivo superior al 70 %. El análisis subraya que recuperar su valor —sin provocar inestabilidad macroeconómica— marcó un precedente en la estrategia de combate a la pobreza desde el ámbito laboral.
Además, enfatiza que esta política permitió reducir desigualdades históricas entre entidades y regiones. La zona libre de la frontera norte, donde el salario mínimo es mayor, mostró mejoras aceleradas en indicadores sociales y económicos.
El estudio concluye que la recuperación del salario mínimo se consolidó como una de las políticas públicas más eficaces para disminuir la pobreza en México en un periodo corto. Sus efectos, señala, son duraderos y contribuyen a fortalecer la demanda interna, mejorar la productividad y reducir brechas socioeconómicas.
Con ello, el documento reafirma una tesis: el salario mínimo, cuando se utiliza como herramienta de justicia social y no solo como referencia técnica, puede cambiar la realidad de millones de personas.
Fuente: https://www.gob.mx/conasami/articulos/el-impacto-del-salario-minimo-en-la-pobreza-durante-el-periodo-2018-2024
