Stiglitz acusa hipocresía en la política arancelaria de Trump y advierte riesgos para la economía mundial
Por Alejandro Castañeda
Morelia, Michoacán, 02 de agosto de 2026- Los nuevos aranceles impulsados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, bajo el argumento de combatir el trabajo forzoso, representan una política contradictoria que vulnera las reglas del comercio internacional y podría agravar las tensiones económicas globales, afirmó el economista y Premio Nobel Joseph E. Stiglitz.
En un artículo publicado este domingo en La Jornada, el también profesor de la Universidad de Columbia sostiene que la justificación utilizada por la administración estadounidense carece de credibilidad, ya que las medidas comerciales no guardan una relación consistente con los países donde existen mayores denuncias por trabajo forzoso.
Stiglitz señala que, si el objetivo fuera realmente erradicar esa práctica, el gobierno estadounidense tendría que comenzar por revisar su propia legislación y el uso del trabajo penitenciario dentro de su territorio, una situación que, afirma, continúa siendo posible debido a una excepción contenida en la Decimotercera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.
El economista considera que la estrategia arancelaria de Trump responde más a una lógica de presión política y negociación comercial que a una defensa efectiva de los derechos humanos y laborales. A su juicio, ello explica por qué algunos socios comerciales son sancionados, mientras que otros, con un peso estratégico para la economía estadounidense, reciben un trato distinto.
Respecto a la respuesta internacional, Stiglitz plantea que la Unión Europea y otros países deberían adoptar una postura más firme frente a Washington mediante medidas recíprocas, particularmente cuando Estados Unidos cuestiona prácticas que aún persisten dentro de su propio sistema productivo.
El Premio Nobel advierte además que las guerras comerciales impulsadas por Trump no han generado el retorno esperado de la manufactura a Estados Unidos. Por el contrario, sostiene que el empleo industrial ha disminuido y el déficit comercial estadounidense continúa creciendo, lo que contradice los objetivos declarados de la política arancelaria.
Desde la perspectiva económica, explica que los déficits comerciales dependen principalmente de factores macroeconómicos, como el ahorro interno y la política fiscal, por lo que los aranceles difícilmente corrigen esos desequilibrios estructurales. En cambio, terminan trasladando mayores costos a consumidores y empresas, reduciendo la competitividad de la economía estadounidense.
Finalmente, Stiglitz advierte que la falta de una respuesta decidida por parte de gobiernos y empresas frente a las medidas de Trump podría fortalecer una estrategia basada en la presión unilateral y debilitar aún más el sistema internacional de comercio construido durante las últimas décadas.
