CONAFOR impulsa viveros comunitarios operados por mujeres para fortalecer la restauración forestal en Tlalpujahua y Senguio, Michoacán
– Los módulos, operados por 22 mujeres, producirán más de 153 mil plantas para proyectos de restauración forestal
La Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) impulsa la participación de las mujeres en el sector forestal de Michoacán con la instalación y operación de tres módulos comunitarios de producción de planta, uno en el ejido San Francisco de los Reyes, municipio de Tlalpujahua y dos en el municipio de Senguio. Estos viveros forman parte del Programa de Compensación Ambiental por Cambio de Uso de Suelo en Terrenos Forestales 2025.
La iniciativa se desarrolla en el marco del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia y tiene como objetivo fortalecer las acciones de restauración forestal, al tiempo que promueve la incorporación de mujeres en actividades productivas y de conservación de los recursos naturales.
Los tres viveros reúnen a 22 mujeres organizadas en los grupos “Mujeres que Florecen” (municipio de Tlalpujahua), “Cuautimatlán de las Flores” y “Mujeres Sierra Viva” (municipio de Senguio). En conjunto, los módulos tienen una proyección de producción de 153 mil 214 plantas forestales, que contribuirán a la restauración de aproximadamente 110 hectáreas mediante proyectos de compensación ambiental en la región.
Durante el acto inaugural, el titular de la Oficina de Representación de la Conafor en Michoacán, Víctor Manuel Quiñonez Arroyo, destacó que estos módulos garantizan el abasto de planta para las acciones de compensación ambiental y, al mismo tiempo, representan un paso importante en la incorporación de las mujeres a las tareas del sector forestal. “Este día es muy especial porque vamos a inaugurar tres centros de producción de planta, los cuales están dentro de proyectos de la Comisión Nacional Forestal. Son proyectos de restauración forestal, de compensación ambiental, y son proyectos a cinco años”, señaló.
Informó que, con estos tres nuevos módulos, Michoacán suma ya ocho viveros operados por mujeres, lo que refleja el compromiso de la Conafor con la participación femenina en los programas forestales.
“Primero, procuramos que tengamos planta para los proyectos de compensación ambiental y, segundo, como parte de lo que la Conafor está procurando: la equidad de género. A la CONAFOR le importa mucho incluir a la mujer en todos nuestros programas. Y esto es un ejemplo: son viveros operados totalmente por mujeres”, afirmó.
Los grupos beneficiarios han recibido capacitación y han participado en intercambios de experiencias para fortalecer sus capacidades técnicas. Parte de este proceso se llevó a cabo con el acompañamiento de mujeres integrantes del vivero comunitario de La Cebadilla, quienes compartieron sus conocimientos en producción de planta forestal.
Por su parte, Victoria Rodríguez Maya, integrante del grupo “Mujeres que Florecen”, subrayó que la iniciativa representa una oportunidad para que las mujeres de la comunidad se involucren directamente en la restauración de los bosques de sus ejidos.
“Esta idea surge desde que nos invita el comisariado. Nos comenta que hay un proyecto para un vivero. Nos animamos y aquí estamos, pensando en que podemos ayudar a la reforestación y ayudar a todos los compañeros que son los ejidatarios”, compartió.
Destacó que el acompañamiento de la CONAFOR permitió poner en marcha el proyecto mediante la entrega de recursos y capacitación.
“Para nosotras significa mucho, porque sinceramente aquí no llegan proyectos. Este es un primer proyecto que nos da a nosotras como mujeres participar en sembrar, hacer todo el procedimiento de la planta para sacarla y reforestar aquí en lo que pertenece a nuestros ejidos”, expresó.
Los apoyos otorgados contemplan recursos para la construcción y operación de los viveros comunitarios, intercambio de experiencias, cursos de capacitación y acciones afirmativas orientadas a promover la participación de las mujeres en condiciones de igualdad.
Con estas acciones, la CONAFOR fortalece la restauración de los ecosistemas forestales de Michoacán y reconoce el papel fundamental de las mujeres de las comunidades y ejidos en la conservación, producción de planta y recuperación de los bosques.
