Del lago a las plazas, Pátzcuaro celebró la memoria y la identidad purépecha

Por Alejandro Castañeda

Pátzcuaro, Michoacán, 03 de noviembre de 2026.-Durante la temporada de Noche de Ánimas 2026, del 23 de octubre al 2 de noviembre, Pátzcuaro volvió a convertirse en uno de los principales puntos de encuentro de esta celebración ancestral. Miles de turistas nacionales y extranjeros recorrieron sus calles, participaron en las actividades culturales y se acercaron a las tradiciones que las comunidades purépechas mantienen vivas.

El balance del Gobierno de Michoacán reportó una ocupación hotelera del 100 por ciento, reflejo de la capacidad de convocatoria de una festividad que combina patrimonio cultural, actividad turística y participación comunitaria.

Las plazas, escenarios de cultura y tradición

La Plaza Vasco de Quiroga concentró buena parte de la actividad. El Altar Monumental, las exposiciones, las presentaciones artísticas y el espectáculo “Luz de las Ánimas” ofrecieron a los visitantes distintas maneras de acercarse a la celebración.

Una de las novedades fue la primera edición de “Camino de Luz”, recorrido entre veladoras, arcos de cempasúchil y ofrendas que permitió a las familias experimentar la festividad desde una atmósfera de recogimiento y contemplación. La Plaza Gertrudis Bocanegra y el Mercado Vasco de Quiroga también formaron parte de esta programación.

Los desfiles de Artesanos y de Noche de Ánimas, el Concurso y Festival de Altares, el Tianguis Artesanal, el Concurso Estatal de Artesanías y las muestras gastronómicas llevaron a las calles expresiones de la creatividad y los conocimientos tradicionales de Michoacán.

La música purépecha, las pirekuas, la danza, el teatro, los conciertos y los talleres completaron una agenda que, en el conjunto del estado, superó las 700 actividades culturales, artísticas y artesanales.

Urandén y las comunidades: la tradición que nace del territorio

Más allá del centro histórico, la celebración encontró en las comunidades de la zona lacustre una de sus expresiones más profundas. Janitzio, Urandén, Tzurumútaro, Cuanajo y Ajuno mantuvieron vivas sus velaciones, altares y ofrendas, cada una con sus propias formas de honrar a los difuntos.

En los manantiales de Urandén, “El Camino de las Ánimas” ofreció una experiencia singular. Las canoas tradicionales, iluminadas durante los recorridos nocturnos, avanzaron por los canales mientras las luces se reflejaban sobre el agua. Las ofrendas flotantes y las expresiones culturales vinculadas con la pesca y la vida lacustre recordaron que la relación de los pueblos purépechas con el lago no es solamente paisajística: forma parte de su historia, su economía y su identidad.

Para los visitantes, contemplar las embarcaciones entre los canales iluminados significó descubrir otra dimensión de la Noche de Ánimas. Para las comunidades, fue una oportunidad de compartir sus conocimientos y tradiciones sin desprenderlos del territorio que les da sentido.

En Janitzio, las condiciones de acceso al panteón también recordaron la importancia de respetar el carácter familiar de las velaciones. La celebración turística debe convivir con los espacios y prácticas que pertenecen a las comunidades.

Artesanía y gastronomía: el patrimonio también se trabaja

El recorrido por Pátzcuaro no estaría completo sin detenerse en las piezas elaboradas por las manos artesanas y en los sabores de la cocina tradicional. Textiles, alfarería, madera, cobre, cestería y otras expresiones artesanales mostraron la diversidad de conocimientos que se transmiten entre generaciones.

El tianguis y los concursos permitieron a los creadores exhibir su trabajo y establecer contacto directo con los visitantes. La gastronomía, por su parte, ofreció una aproximación a la memoria culinaria de la región, donde cada platillo tambi…