Por Alejandro Martínez Castañeda
Morelia, Michoacán, 16 de enero de 2026.-El Paseo de las Heroínas, ubicado sobre Paseo de la Reforma, fue ampliado con seis nuevas esculturas que reconocen a mujeres ancestras e indígenas que jugaron un papel fundamental en la historia de México. Entre ellas destaca la incorporación de Eréndira, figura emblemática del pueblo purépecha y símbolo de resistencia frente a la conquista, cuya presencia representa un acto de justicia histórica y reconocimiento a los pueblos originarios.
Estas nuevas esculturas “reafirman el compromiso del Gobierno de México por visibilizar el papel de las mujeres en la construcción de la nación, especialmente aquellas que durante siglos fueron excluidas del relato oficial”, se afirmó durante la develación encabezada por la presidenta, Claudia Sheinbaum, y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, así como por representantes de comunidades indígenas.
De acuerdo con la tradición histórica y oral del pueblo purépecha, Eréndira fue una mujer valiente que defendió a su pueblo frente a la invasión española, convirtiéndose en un símbolo de dignidad, autonomía y defensa del territorio. Su inclusión en uno de los espacios públicos más emblemáticos del país reconoce no solo a una figura histórica, sino a la fortaleza de las mujeres indígenas que sostuvieron la vida comunitaria, política y cultural de sus pueblos, comentaron representantes indígenas durante dicho evento.
La ampliación del Paseo de las Heroínas también incluyó esculturas de Tz’ak-b’u Aha (la Reina Roja), gobernante maya; Tecuichpo-Ixcaxochitzin, hija de Moctezuma; Señora 6 Mono, mujer mixteca; Xiuhtzatzin, mujer tolteca; y Malintzin, intérprete y mediadora clave en el proceso de la Conquista. Estas figuras se suman a las heroínas ya presentes desde la inauguración del paseo en 2020, como Sor Juana Inés de la Cruz, Josefa Ortiz de Domínguez, Gertrudis Bocanegra, Carmen Serdán, Margarita Maza, Hermila Galindo, entre otras.
Autoridades federales y locales han reiterado que el objetivo de esta iniciativa es reivindicar a mujeres que fueron fundamentales en la historia política, cultural y social del país, confrontando el machismo, el racismo y el clasismo que históricamente las invisibilizó. Colocar sus esculturas en Paseo de la Reforma busca resignificar el espacio público y convertirlo en un lugar de memoria incluyente.
“La presencia de Eréndira en este corredor histórico tiene un significado especial para Michoacán y para el pueblo purépecha, al reconocer a una mujer indígena como protagonista de la historia nacional. Su figura no solo recuerda el pasado, sino que también envía un mensaje vigente sobre la resistencia, la identidad y el papel central de las mujeres indígenas en la vida de México”, refirió Tomás García, músico y periodista de la comunidad de Ihuatzio del municipio de Tzintzuntzan.
