Tzintzuntzan festeja al Señor del Rescate, una de las tradiciones más emblemáticas de Michoacán
Alejandro Martínez Castañeda
Tzintzuntzan, Michoacán, 10 de febrero de 2026.- Del 8 al 13 de febrero, el Pueblo Mágico de Tzintzuntzan vivirá una vez más la festividad del Señor del Rescate, una de las expresiones religiosas, culturales e identitarias más importantes de la Ribera del Lago de Pátzcuaro y del pueblo purépecha.
Esta celebración, que cada año convoca a miles de peregrinos provenientes de distintas regiones del estado y del país, combina la fe, la tradición ancestral y la vida comunitaria, consolidándose como un referente del patrimonio cultural vivo de Michoacán.
Uno de los momentos más significativos es la gran peregrinación al Santuario Diocesano del Señor del Rescate, que incluye caminatas de fieles y peregrinaciones especiales, como la ciclista, que parten días antes desde comunidades como Ojo de Agua, en un acto de devoción que une generaciones y territorios. A la llegada, los peregrinos son recibidos con música de banda, orquestas tradicionales y danzas, llenando de color y espiritualidad el Atrio de los Olivos.
Las actividades religiosas contemplan misas solemnes, actos litúrgicos y el recibimiento de mandas y ofrendas, en honor a la imagen milagrosa del Señor del Rescate, un óleo sobre lienzo del siglo XVI. De acuerdo con la tradición oral, esta imagen salvó al pueblo de una epidemia de viruela a finales del siglo XVII, hecho que dio origen a una devoción profundamente arraigada en la memoria colectiva purépecha.
En el ámbito artístico y festivo, durante la semana de celebración se tiene programada la presentación de diferentes agrupaciones musicales, que acompañarán el ambiente popular que se vive en las calles del pueblo.
De manera paralela, se instala el tradicional tianguis artesanal, reconocido por su alfarería de alta calidad, así como por la presencia de artesanas y artesanos que preservan técnicas ancestrales, fortaleciendo la economía local y la transmisión de saberes comunitarios.
La festividad del Señor del Rescate no solo representa un acto de fe, sino también un símbolo de resistencia cultural, identidad y cohesión social del pueblo purépecha, reafirmando a Tzintzuntzan como un espacio donde la historia, la espiritualidad y la tradición continúan vivas.
