Adriana Campos Huirache llama a no normalizar la violencia y exige justicia por el homicidio de la familia de intérpretes de Lengua de Señas
El homicidio de Anayeli, Víctor Manuel y su pequeña hija, intérpretes de Lengua de Señas Mexicanas que durante años colaboraron con el Congreso del Estado en la difusión del trabajo legislativo entre la comunidad sorda y oyente, evidencia que la inseguridad avanza y se acerca cada vez más a todos los sectores de la sociedad, señaló la diputada Adriana Campos Huirache, coordinadora del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional en la LXXVI Legislatura Local.
La legisladora lamentó profundamente estos hechos y afirmó que la violencia que hoy enluta a una familia comprometida con la inclusión y el servicio público deja al descubierto la grave descomposición social que se vive, obligando a hacer un alto en el camino y reflexionar como sociedad, como servidores públicos y como personas sobre qué se está haciendo bien y qué se está haciendo mal.
Adriana Campos Huirache sostuvo que estos acontecimientos comprometen a quienes ocupan una curul a replantear la forma de hacer política, de comunicarse con la ciudadanía y de reforzar esfuerzos conjuntos, dejando de lado las diferencias para encontrar coincidencias.
Subrayó que es necesario y urgente recuperar el valor de la vida, el respeto a los demás y la responsabilidad colectiva, ya que no basta con minutos de silencio ni con lamentar las pérdidas.
La coordinadora del Grupo Parlamentario del PRI reconoció la labor y actuación inmediata de la Fiscalía General del Estado en las investigaciones; sin embargo, enfatizó que la sociedad exige que este crimen no quede impune y que se castigue de manera ejemplar a todos los responsables, como una medida indispensable para recuperar la confianza y frenar la violencia.
Finalmente, Adriana Campos Huirache expresó su solidaridad con la familia y amistades de las víctimas, a quienes envió un mensaje de acompañamiento y consuelo. “No hay palabras que alivien una pérdida tan grande, pero por ellos y por quienes seguimos aquí, no podemos ni debemos normalizar la violencia”.
