La diversidad y el respeto son el camino para construir la paz: Celeste Ascencio

La diversidad y el respeto son el camino para construir la paz: Celeste Ascencio

La senadora de la República y presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, Celeste Ascencio, impartió la conferencia “El valor de ser diferentes: diversidad, respeto y derechos humanos” ante estudiantes y docentes de la Universidad Latina de América (UNLA), donde hizo un llamado a construir una sociedad más justa, incluyente y libre de discriminación.

Durante su participación, la legisladora compartió reflexiones desde su experiencia personal como mujer michoacana e integrante de la diversidad sexual, destacando que la defensa de los derechos humanos no comienza en los libros, sino en la capacidad de reconocer la dignidad de cada persona.

“Nos enseñaron a tolerar las diferencias, pero hoy necesitamos ir más allá. Las personas no estamos para ser toleradas, estamos para ser respetadas”, expresó.

Ante la comunidad universitaria, Celeste Ascencio señaló que la diversidad no debe verse como una amenaza, sino como una fortaleza que enriquece a la sociedad y fortalece la democracia. Asimismo, destacó la importancia de las acciones afirmativas como herramientas para garantizar la representación de sectores históricamente excluidos y avanzar hacia una verdadera igualdad de oportunidades.

La senadora también compartió datos sobre la situación de los derechos humanos en México y explicó los avances legislativos impulsados desde el Senado para combatir prácticas discriminatorias y ampliar la protección de los derechos fundamentales de todas las personas.

En su mensaje, enfatizó que la construcción de la paz requiere mucho más que la ausencia de violencia, pues implica generar condiciones de justicia, inclusión y bienestar para todas y todos.

“La paz es que nadie tenga miedo de ser quien es. La paz es reconocer que, aunque nuestras historias sean distintas, todas las vidas tienen el mismo valor”, afirmó.

Finalmente, Celeste Ascencio convocó a las y los jóvenes a convertirse en agentes de cambio desde sus comunidades, promoviendo la empatía, el respeto y la solidaridad como herramientas para transformar la realidad.

“Estoy convencida de que Michoacán puede y merece más. Y ese futuro sólo lo vamos a construir juntas y juntos”, concluyó.