Entrar a un ensayo de Media Luna en modo entrevistador permite percatarse de que la música es su forma de habitarse. En la sala de su casa hay instrumentos, partituras y bromas, pero también discusiones sobre arreglos, tiempos y ensambles. Después de casi dos décadas de camino, el grupo moreliano de música tradicional y vernácula llegará el 27 de agosto al Teatro Mariano Matamoros de Morelia para presentar su cuarto disco, un trabajo donde confluyen la memoria familiar, la tradición y una mirada crítica sobre el presente.
“Es bonito ver a mis hijos ya crecidos y con un proyecto en común como Media Luna”, dice Leonel Mejía Rodríguez, padre de Erandi, Marisol, Juan, Ireri, Irepan y Yunuen, quienes integran la agrupación. “La música fortaleció nuestra unidad. Compartimos un proyecto común que nació de ellos y nosotros nos sumamos con gusto. Ahora lo disfruto más porque este disco reúne composiciones de mis tres hijos menores. Lo importante es que aporten algo bueno a la comunidad”.
A su lado, Odilia Almonte Ziranda observa el recorrido con serenidad. “Solo puedo dar gracias a Dios por los talentos que recibieron y gracias a ellos por el esfuerzo para desarrollarlos. Es una combinación de lo humano y de lo divino”.
Las nuevas composiciones sorprendieron incluso a quienes crecieron entre sones y huapangos; como es el caso de Erandi Mejía Almonte, ella es la hermana mayor y reconoce que escuchar el disco la emociona cada vez. “Las canciones hablan de la familia, pero también de la justicia social y del medio ambiente. Admiro mucho la capacidad creativa de mis hermanos. Hay piezas que representan un reto enorme porque mezclan sonoridades de distintas regiones del país”.
El camino tampoco ha sido sencillo. Juan Netzahualcóyotl recuerda que el álbum se grabó en un estudio profesional de la Ciudad de México y que el mayor desafío no fue solo técnico. “Ensayar es lo más complicado. Todos tenemos hijos, trabajos y responsabilidades. Hacer coincidir los tiempos para ensamblar las piezas ha sido el verdadero reto”. También evoca los inicios: un primer disco grabado de manera artesanal, con discos quemados en casa y vendidos durante sus primeras giras por Estados Unidos.
La historia ahora alcanza a una nueva generación
Marisol Mejía participa bailando y ejecutando distintos instrumentos, pero este concierto tendrá un significado especial porque sus hijos, Ikal e Iki Balam, subirán al escenario con la agrupación. “Verlos ahí me llena de orgullo. Disfrutan la música con una naturalidad que me conmueve. Es como ver florecer aquello que comenzó cuando el mayor todavía estaba en mi vientre y aparecía en la portada del primer disco”.
Para Ireri Mejía, Media Luna ha sido una escuela de convivencia. “Aquí aprendí que la comunidad también implica conflictos y que quedarse para resolverlos juntos vale la pena. Este disco plantea qué memorias queremos hacer florecer: las de nuestros territorios, nuestras tradiciones y una herencia familiar que no solo transmite música, sino una forma de entender la vida, la libertad y la justicia”.
La hermana menor de la familia, Yunuen Mejía, explica que sus canciones nacen primero como intuiciones. “Tenía cosas que quería decir sobre lo que deseo que permanezca de nuestra cultura y de nuestra familia. Una canción para mis papás llegó de madrugada, casi como un regalo. Después el trabajo se volvió colectivo; Irepan tomó nuestros bocetos y construyó arreglos que hicieron florecer esas semillas”.
Irepan Mejía no fue entrevistado porque anda en Europa dando conciertos. Pero la referencia de sus hermanos y padres, lo indican como el genio creativo de la agrupación, ya que escucha en su cabeza la música para luego dar paso a la ejecución; lo atribuyen a su sensibilidad y su formación como compositor (cuenta con licenciatura y maestría en el ramo).
Media Luna es una agrupación cuyas canciones unen las voces, crecen con las manos de todos y termina convertida en una memoria compartida. El concierto del 27 de agosto será la presentación del disco “Floreciendo en la Memoria” y también será la celebración de una historia familiar que decidió hacer de la música tradicional un puente entre generaciones.
El concierto será el 27 de agosto a las 19:00 horas, los boletos se pueden comprar en la siguiente liga: https://boletos.redaccess.com/musica/presentacion-oficial-del-disco-%22floreciendo-en-la-memoria%22-1840/seats-selection/4879.
