Mujeres lideran la carrera sucesoria en Michoacán; Butanda a la vanguardia

 

La política michoacana vive un momento histórico en el que la participación de las mujeres es más determinante que nunca. Según la última encuesta de ALIUS, el género femenino ocupa espacios de gran relevancia en las preferencias ciudadanas de cara a la gubernatura en 2027, destacando especialmente la figura de Gladyz Butanda Macías, quien lidera todas las métricas de intención de voto dentro de su partido.

Con el 17.8 por ciento de los apoyos, Butanda encabeza un grupo de mujeres morenistas que buscan hacer historia en el estado.

A la promotora de los teleféricos de Morelia y Uruapan le siguen la diputada Fabiola Alanís Sámano, con un 8.8 por ciento, y la secretaria de Educación, Gabriela Molina Aguilar, con un 7.4 por ciento. Entre las tres, suman una base considerable de apoyo que demuestra que la ciudadanía está lista para una gobernadora.

La ventaja de Butanda es notable al compararla con los cuadros masculinos tradicionales, pues ha logrado desplazar al senador Raúl Morón a un distante tercer lugar y mantiene a raya al fiscal Carlos Torres Piña, quien a pesar de su cargo público y exposición mediática, no logra superar la intención de voto que la secretaria ha construido en los últimos meses de cara al proceso sucesorio.

Este relevo político también se enmarca en la fortaleza que Morena mantiene en Michoacán, ya que la encuesta indica que el partido cuenta con un 34.2 por ciento de simpatía general, lo que brinda a Gladyz Butanda un respaldo institucional robusto.

La diferencia contra el PAN, el opositor más cercano con 12.8 por ciento, subraya que la próxima contienda será fundamentalmente una ratificación de la confianza en Morena.

De concretarse estos números, el estado pasaría de manos de Alfredo Ramírez Bedolla a las de Gladyz Butanda, marcando un hito en la política local.

La ratificación de ALIUS pone a Butanda en la antesala de la historia, perfilándola no solo como una candidata competitiva, sino como la virtual ganadora de un proceso que parece ya tener una dirección definida hacia la continuidad femenina.